El pasado invierno, cuando me dirigía desde Ginebra al Valle de Aosta, con parada en Chamonix y vistas del majestuoso Mont Blanc, decidí que este año quería unas vacaciones en la montaña y con la bici. Así que me puse a buscar destinos en Europa para disfrutar de una aventura sobre dos ruedas. De unos 20 que estuve analizando, me he quedado con tres fantásticos destinos, que sirven tanto para bici de carretera, de montaña como gravel (se adaptan a terrenos con gravilla). Ya le aviso de que yo voy a usar una e-bike.

La característica común de estos tres destinos es que ofrecen retos al ciclista más cañero y las rutas se pueden hacer con niños pequeños. Y de propina, la tremenda oferta cultural y lo mejor de la naturaleza europea que se pueda disfrutar ¿Qué más se puede pedir?

Pirineos Road Trip:  El Tourmalet y la Ruta de los Lagos (España – Francia)

Este año se lanza una iniciativa fantástica: “Pirineos Road Trip”. La oferta  incluye seis itinerarios para todos los gustos y necesidades, con alojamiento, comidas y actividades en un solo paquete. Solo hay que preocuparse de reservar. La más apetecible para los ciclistas es La Gran Travesía de los Pirineos, circuito que serpentea por los puertos míticos de montaña y atraviesa parajes impresionantes. Transcurre por el cañón de Añisclo, una de las joyas secretas de los Pirineos, y la Ruta de los Lagos-Reserva Nacional del Néouvielle, Saint-Lary, serpiente de asfalto por la que se accede a un mosaico de azulísimos lagos de montaña entre praderas de rododendros y bosques de pinos.

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