En el círculo polar ártico, en literalmente un mar de pinares que se extienden más allá de la frontera con Rusia, el sitio perfecto para vivir una aventura sobre una bicicleta de mountain Bike con el sabor de la naturaleza más prístina de Europa.

Nada más tomar tierra en el aeropuerto de Ivalo, la región de Inari, uno se da cuenta que se encuentra en un lugar muy especial. Al salir del aeropuerto un cartel da la bienvenida a los pasajeros “Bienvenidos al Norte” y justo a su lado se encontraba un reno de pelaje blanco y gran cornamenta, hubiese jurado que estaba pagado por el consejo turístico regional, imposible que una estampa tan icónica y con tanta fuerza sea casual. Pero por lo visto si, los renos son animales domésticos con dueño, que deambulan libres la mayor parte de las veces.¿Tengo foto? No, me quedé embobado mirando. Mejores reflejos para la próxima vez.

Conduciendo 35 Km al sur llegamos a Kiilopää Fell Center, entrada al parque nacional Urho Kekkonen y resort que iba a proporcionarnos habitación y sabor genuino lapón, además de las imprescindibles bicicletas, claro.

El primer día, cerca de las 12 de media noche ascendimos a la colina Kiilopää, en el parque nacional, para experimentar el sol de media noche tal y como es concebido por los lapones. El evento es sobrecogedor. Despues de una ruta de 4 Km, sobre el pináculo de la colina, a 546 metros, se tiene una visión de decenas de kilómetros a la redonda, como una isla que emerge entre el océano de pinos y desde la que se divisan otras colinas, como Sokosti la colina más alta de 717 metros. El viento sopla frio y ya no se perciben los 15ºC que teníamos en el valle. El sol baja casi hasta la línea del horizonte y los bosques se tiñen de un añil irreal. Casi da pena no haberse traído la bicicleta y sumergirse ladera abajo a toda velocidad entre los azules pinares.

El sol comenzó su ascenso y nosotros el descenso a resort. La luminosidad era tan grande que me costó dormir esa noche. A la mañana siguiente estábamos con las bicicletas en la entrada del parque.

Urho Kekkonen es la segunda extensión protegida más grande de Finlandia, probablemente la naturaleza más limpia de Europa, por sus cielos no hay rutas aéreas.  Una cresta de Raututunturi a Saariselkä forjada durante la última era glaciar imprime carácter al parque con gargantas cubiertas de nieve incluso en el estío y canchales de grandes rocas formadas por granulita que en algunas colinas construyen formaciones mágicas, todo ello escoltado por extensos brezales.  La parte suroccidental del parque está cubierto por estensos pantanos que son refugios de numerosas aves. El sur se caracteriza por ser ese mar de pinares y bosques de piceas donde se alzan las colinas como islas. Y en el extremo suroriental se encuentra el imponente cañón Nuorttijoki.

En Kiilopää Fell Center disponen de bicilicetas Fat Bikes, el motivo es que son la mejor solución para recorrer los alrededores con nieve y los grandes neumáticos ayudan a pasar terrenos más técnicos, como pedregales o riachuelos. La mia, además de ser fatbike era eléctrica, el juguete más divertido que nunca he montado. Nos pusimos en marcha iniciando una ruta desde Kiilopää a Saariselkaa, de 18 Km. El sol brillaba con una temperatura de 20º C el día era perfecto para la mountanbike, cielo claro y celeste y todo el parque natural para montar. Bueno en realidad no disponíamos de todo el parque,  en Urho Kekkonen solo se permite montar en MTB por cuatro rutas, la más larga de 22 Km desde Saariselkä a Luttotupa.

Desde Kiilopää ascendimos por un sendero doble de arena hasta la colina Ahopää, una subida suave y relativamente corta, sobre todo si llevas una bicicleta eléctrica como yo. Desde la cima

Rodeados de piceas y de bosques de pinos, con arroyos cristalinos y la vegetación de tundra que crece en las lomas de las colinas, yo no hacía más que otear el horizonte intentando advertir la presencia de un oso pardo.

 

de la colina tomamos la ruta de descenso que fue larga y rápida y en algunos tramos algo técnica, y donde la fatbike se comportó de maravilla. Una vez terminado el descenso accedimos a un sendero simple conocido como Ruijanpolku. En realidad es el vestigio de la ruta comercial entre la Laponia Finlandesa y el Océano Artico, que transcurre estrecho y sinuoso hasta Saariselkä.

Sobre los pedales iba más pendiente del  fantástico escenario ártico y de la naturaleza salvaje que nos rodeaba,  que de la bicicleta propiamente dicha. ¿Cuántas veces va a poder pedalear uno por un bosque boreal? Rodeados de piceas y de bosques de pinos, con arroyos cristalinos y la vegetación de tundra que crece en las lomas de las colinas, yo no hacía más que otear el horizonte intentando advertir la presencia de un oso pardo, el rey del bosque lapón, o de un lobo, o incluso hasta con un lince, pero solo pude disfrutar de unos cuantos grupos de renos, animales muy majestuosos eso sí, y de algunos alegres pinzones reales, bisbita pratense y creo que hasta distinguí un águila, aunque es probable que fuese un halcón. Y es que el parque alberga más de 130 especies de pájaros, para los aficionados un autético vergel.

Al final de la jornada me di cuenta que aunque la zona tiene potencial para disfrutar de la bicicelta de montaña en toda su extensión, con rutas fáciles, medias o muy técnicas. La verdadera promesa de la naturaleza salvaje de Laponia es vivir una aventura de varios días reciorriendo sus senderos con saco de dormir y pasando la noche en refugios, o en vivac bajo el sol de media noche.

Recomendaciones MTB

  1. En verano lleve repelente de mosquitos. En una tarde me picaron más de 35 veces en tan solo 10 minutos.
  2. Un antifaz para dormir, y alguna infusión para dormir. Las dos primeras noches de sol me costó mucho conciliar el sueño.
  3. Lleve calzado mtb con puntera reforzada para montar en bici, se suele pasar por pedregales.
  4. Aunque el clima es templado en verano, un plumas y un cortavientos no le vendrán mal. Sobre todo en las colinas.
  5. Deje siempre su ruta en los centros de información.
  6. Siempre incorporé a su equipo una navaja, cerillas, mapa, brújula y comida y agua más que suficiente para la jornada.
  7. Si tiene disponible, sobre todo para rutas largas, elija una bicicleta eléctrica.

Ineludibles de Laponia

Sauna. En Finlandia hay 5,49 millones de personas y unos 3,5 millones de saunas, por algo será. Después de la jornada de MTB dese una sauna, pero al estilo finlandés. Primero sauna y después un buen chapuzón en una piscina natural de rio donde el agua está “jodidamente fría” (expresión coloquial de la zona). Usted cree que morirá por parálisis de los pulmones, pero no. Cuando se recupere de la impresión, experimentará una sensación muy agradable de relax que le incentivará a seguir en bañador en mitad de la naturaleza lapona. Nada que ver con las saunas que tomamos en España.

Carne de reno. Va a encontrar  platos y guisos de carne de reno por todos los lados, si no es vegano pruébelo, es delicioso. Si le pilla bien, acerquesé al restaurante Laanilan Kievari, curiosamente allí no comí reno, pero me sirvieron un tartar de pescado de lago fantástico y un asado de alce de lo más tierno y sabroso que he probado. La cocinera es una artista. El vino que me sirvieron alemán, pero muy bueno.

Rutas MTB en Saariselkä

Aunque en el parque nacional Urho Kekkonen la bicicleta de montaña esté restringida, el área de Saariselkä dispone de centenares de kilómetros de sendas para todos los gustos y todas las dificultades. Sendas que se adentran entre pinares vírgenes 250 Km al norte del círculo polar ártico, que se adentran por gargantas y terrenos técnicos, que cruzan ríos como el Tolosjoki de 40 cm de profundidad o que discurren por las suaves lomas de las colinas.

En Agosto en Saariselkä se suele celebrar un evento de 3 días con tres etapas de distintos recorridos, el Saariselkä MTB Stages: Sendero a Kulmakuru de 60 Km, Saariselkä MTB Marathon de 80 Km y el sendero de las tierras de oro de unos 50 Km. El próximo se celebrará del 24 al 26 de Agosto del 2018 ¿Se apuntará? El ganador se lleva 1000 euros, más 100 € por etapa más rápida.